¿Por qué es Rumanía una isla de latinidad?

El viajero que llega desde Occidente, tras oír tanto alemán, eslavo o húngaro, al llegar a Rumanía, se topa, de repente, con una lengua latina.
Sobre todo si es español o catalán, tendrá la grata sorpresa de  entender muchas palabras rumanas.
Casa, carne, primavara, foc, capra, bou, iarba, iedera, munte…y muchas otras palabras – son  similares  o  idénticas a  las  que hay en español o catalán.

¿Y cómo se explica esta similitud sorprendente en países lejanos geográficamente?
¿Cómo conseguimos los rumanos sobrevivir como latinos?
¿Por qué nos llamamos rumanos?

El emperador hispano, Trajano, (nació cerca de Sevilla) conquistó  Dacia, así se llamaba la patria de nuestros ancestros autóctonos, a principios del segundo siglo de la era cristiana, al cabo de dos campañas militares, entre 101 y 102,  y 105 y 106, respectivamente. Los combates fueron muy duros: el Estado dacio tenía un considerable poderío militar y económico.

Lo que hizo, en seguida, Trajano, fue colonizar estas tierras, con colonos de todo el Imperio Romano, porque las razones de su interés por estas tierras  fueron dos: el oro de Transilvania, que era el más fino,  en aquella época (así siguió siendo hasta la Edad Media tardia); y la necesidad de crear un baluarte rompeolas, ante las poblaciones migratorias, que empezaban a someter las fronteras del Imperio Romano a un constante embate.

Creó Trajano una marca, es decir  una zona  de defensa reforzada, que, prácticamente, aprovechaba  la muralla de la Cordillera Carpática, de los Montes Cárpatos  para  detener o romper  este oleaje depredatorio.

Así se  organizó toda esta nueva provincia, que pasó a llamarse la Dacia Romana o Dacia Felix.
Para poner un solo ejemplo : aldea se dice en rumano SAT, y procede del latin FOSSATUM, esto es  núcleo humano protejido por fosas defensivas.
En  documentos de la Edad Media  rumana, todavía hay menciones de la palabra FSAT, con una efe delante, FSAT,  que recuerda el  antiguo FOSSATUM. Posteriormente, la  F inicial se perdió.

Esta  gran provincia romana, la Dacia Felix, que ahora se llama Rumanía, tenía su sistema defensivo, su filo de corte  orientado hacia el Este. Es por ello, que, en nuestra historia, los únicos que consiguieron  conquistar una parte de nuestro territorio y mantenerlo bajo ocupación,  ¡hombre, con ayuda de Occidente! fueron los húngaros, que vinieron  a Transilvania, cuna de la formación del pueblo rumano… desde Occidente  hacia Oriente. Es decir, por detrás de este baluarte, desde la retaguardia del sistema defensivo,  creado por Trajano.

El nombre de Trajano  es muy común entre los rumanos, sobre todo  en la comarca de Transilvania.

Entre los soldados romanos, hay indicios de que hubo dos legiones catalanas. Son prueba de ello los apellidos rumanos Marín y Nicolau. Marín también es muy común, como nombre de pila, sobre todo en la rumana comarca de Oltenia, en la parte Sur del país.
Si, por curiosidad,  el viajero extranjero consulta alguna guía telefónica de Bucarest, verá que, entre los rumanos, también hay el propio gentilicio de ”Catalán”, como apellido.

De paso, mencionemos que, en la vecina República de Moldavia, el otro Estado rumano de Europa, hay tanto ”Marines”, como ”Catalanes”, por cuanto esta república se extiende sobre una parte (¡sólo una parte!) de unos territorios que habían pertenecido a Rumanía, desgajados del tronco patrio por el Imperio ruso, y posteriormente, por el Imperio soviético.

En relación con el abundante y fino oro que habia en Transilvania (llegaba a los 20 quilates de pureza) cabe señalar que el personaje  imperial más importante en la Transilvania romana era el PROCURATOR AURARIUM, es decir el dignatario que aseguraba la explotación  y el envío del oro  a Roma. La RUTA DEL ORO pasaba por el famoso puente de Drobeta, sobre el Danubio, construido por  el arquitecto Apolodoro de Damasco. En rumano, ¡oro se dice AUR!

Otro elemento importante fue el sistema de vigilancia y alerta que se basaba, principalmente, en la transmisión de avisos e informaciones a gran distancia, con ayuda de un instrumento llamado, en rumano, BUCIUM, del latín ”bucinum” (en español dio  bocina).

En caso de peligro, ataque o invasión, con el BUCIUM – instrumento de viento hecho de madera, de más de dos metros de largo – se transmitían señales  sonoras hasta  unos 50 kilometros de distancia.Y claro que se repetían para dar  señal de aviso, cada vez mas adentro del territorio. Había todo „un lenguaje” para transmitir  informaciones con el Bucium. Aprendían el lenguaje del bucium, desde niños, de manera natural,  todos los miembros  de la aldea.

Siguió activo este lenguaje de señales y avisos sonoros hasta la primera guerra mundial, esto es  en 1918. Ahora, hay, únicamente, expertos en música , folclore e historia militar que conocen estas señales. El Bucium y una variante suya, llamada TULNIC, se usan, en nuestros días, sólo como instrumentos musicales.

Aseguró nuestra supervivencia, a lo largo de la historia, también el armonioso entrelazamiento del sedentarismo con la transhumancia: los campesinos rumanos eran, tanto agricultores,cultivaban cereales (prueba meridiana de sedentarismo), como pastores.

Estos últimos, en verano, pastoreaban por los montes, LA VARATEC, (de vara – verano), esto quiere decir que ”veraneaban” en los montes, y descendían a los llanos (del Danubio o del Tisa), LA IERNAT, (de iarna, invierno), en la estación fría del año.

La familia rumana se repartía entre sus miembros estas tareas: tenía tanto cultivos de cereales, como rebaños de ovejas. Éstos eran ”los haberes movedizos”, que, en caso de invasión, le aseguraban la supervivencia.

Las reiteradas invasiones (la última invasion tártara, por ejemplo, se produjo a finales del siglo 18 – los tártaros tenían gran velocidad de desplazamiento, unos 300  kilometros, al día, lo que era, desde luego, algo tremendo para las zonas invadidas) le enseñaron al rumano que, para poder sobrevivir, debía aprovechar, al máximo, tanto el CICLO DE LA FRUCTIFICACION, que termina en otoño, (los cereales se recogen en otoño), como EL CICLO DE LA CLOROFILA, que empieza en marzo (la hierba brota,  al principio de la primavera, y es buen pasto para los rebaños de ovejas).

Las invasiones y los ataques depredatorios se producían en primavera, cuando las poblaciones migratorias veían agotadas sus provisiones, y entonces, salían en busca de alimento.

Estas poblaciones se adueñaban, por algún tiempo de zonas y provincias. Pero, si no adoptaban el modo de vida rumano (sedentarismo más transhumancia), no conseguían sobrevivir ante la invasión de otras poblaciones migratorias.Y las que lo adoptaron fueron asimiladas y perdieron sus raíces  e identidad primitivos.

¿Por qué nos llamamos rumanos? Rumano procede de ROMANO.Somos el único pueblo neolatino que conservamos esta denominación latina. La explicación es muy sencilla: los otros pueblos latinos vivieron y siguen viviendo los unos al lado de los otros. Los rumanos vivimos aislados.

O más claramente:  como los demás pueblos latinos, cuando hablaban los unos de los otros tenían que identificarse con  otras especificaciones, en general, relativas a las regiones en que vivían: hispanos, galos, lusos, italianos, – para los rumanos era suficiente esta denomunación de ROMANO, no había ninguna confusión, ya que eramos y somos los únicos en esta zona.

¿Por qué perdieron otros pueblos latinos sus raíces y lengua, como fueron los dálmatas y los vellotas, para poner estos ejemplos  de la Península Balcánica?

Es cosa de suerte, pero también vale el criterio del entrenamiento y el ejercicio!
¡El árbol solitario se ejerce en resistir mejor  a vientos y tempestades que el bosque!

Hay álamos con ramas desgajadas, pero nunca se ha visto álamo desarraigado.
Los álamos  son solitarios o crecen en grupos muy pequeños.

En cambio, los vigorosos robles con majestuosas copas, como una catedral….se desarraigan con bastante facilidad. Y ello, ¡en medio del bosque!

Además, si miramos atentamente cómo es la hoja del álamo, veremos que tiene el peciolo muy largo y elástico. Si sopla el viento, en seguida se coloca en una posición para  oponer resistencia mínima al paso de la corriente de aire…..por leve que sea ésta.

Así, el álamo.. ¡con sus hojas se pone a ”vibrar” a cualquier brisa!
Por último, cabe decir que, en el folclore rumano, el motivo de la HOJA de árbol, está muy presente. Muchísimas poesías y canciones folclóricas rumanas empiezan con estas palabras:

FOAIE VERDE…. ¡hoja verde!

o aun con:

FOAIE VERDE, FRUNZA-N DUNGA – hoja verde, pero que ¡la frondosidad  no sea un obstaculo!…

….claro indicio de la existencia de una filosofía de la supervivencia, ¡sedimentada durante centurias y milenios!

AUTOR  EUGEN HAC

Autorizamos la reproducción total o parcial de este artículo a condición de que se mencionen la fuente y el autor:

http://www.ghemulariadnei.worldpress.com     y      EUGEN HAC

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2 pensamientos sobre “¿Por qué es Rumanía una isla de latinidad?”

  1. Superb

  2. Ariel Lombana dijo:

    Excelente post, muy interesante. Estoy entuciasmado por aprender este complejo idioma y acercarme a tan rica cultura. Saludos!

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